28 de septiembre de 2015

MODELO GESTIÓN DE EQUIPOS: PRIMER CASO

MODELO 1: Modelo de rendimiento de Allan Drexler y David Sibbet


Hoy veremos un modelo de conducción de grupos desarrollado por Allan Drexler y David Sibbet, que sirve como herramienta para formar equipos o evaluar su nivel.

En el modelo se identifican siete etapas de desarrollo que un grupo debe superar para transformarse en un equipo de alto rendimiento. En cada etapa hay una pregunta clave a resolver para poder avanzar.

Es muy importante identificar correctamente la etapa en la que se encuentra el grupo, así los participantes podrán determinar cuáles son los cambios que necesitan para alcanzar el objetivo de máximo rendimiento.


Etapa 1: Orientación - La primer pregunta clave es: ¿qué hago aquí?


En la primer etapa es natural que los participantes del equipo estén desorientados y se planteen muchas preguntas, por ejemplo: ¿Cuál es el objetivo del equipo? ¿Estoy capacitado para esto? ¿Seré aceptado por los demás?

Para poder continuar serán necesarias ciertas respuestas que les permitan identificarse con el equipo.

Imaginemos un grupo de vecinos que quieren formar una vecinal para convertir al baldío del barrio en una plaza, este sería el objetivo de este grupo que se está formando. Si desean conseguirlo en la primer etapa que estamos analizando deberán conocer las distintas opiniones con respecto a la futura vecinal, lo que permitirá disipar las dudas que tengan y avanzar hacia la siguiente etapa.


Etapa 2: Creación de confianza – La pregunta a responder en esta etapa es ¿quién eres?


En esta fase los miembros deben interactuar entre sí: conocer sus ideales, expectativas e intereses; lo que generará un sentido de pertenencia en el equipo que afianzará al mismo sobre una base sólida  de confianza mutua.

En nuestro ejemplo,  los vecinos podrían juntarse semanalmente y comentar qué esperan de la vecinal, cómo se imaginan la plaza, e incluso idear otros planes en el largo plazo.


Etapa 3: Clarificación de objetivos -  ¿Qué hacemos? Es la cuestión que se debe resolver en la tercer etapa.


Aclarar los objetivos es una parte fundamental del trabajo en equipo. Todos los integrantes deberán establecerlos basándose en una visión compartida para que, de este modo, los objetivos del equipo estén por encima de los individuales.

Volvamos a la vecinal, una de las cuestiones que se establecieron en las reuniones semanales era que además de juegos se cree un pequeño área de descanso con sombra, así no sólo se beneficiarían las familias con hijos sino también a los ancianos del barrio, como Don Romer –el abuelito más viejo del barrio- entre otros vecinos. Este es un ejemplo donde se trabaja en una visión compartida, de modo que el objetivo del equipo resulta superior a los individuales.

A fin de lograr el objetivo, este grupo de vecinos deberá plantearse metas específicas y plazos para cumplirlas. Entre las principales metas se encontrarían: formalizar legalmente la vecinal, para esto habrá que averiguar qué trámites hay que hacer, dónde, y cuánto tiempo demandan. Otra meta importante sería reclutar voluntarios que limpien el baldío, pinten los bancos, planten los árboles, etc.


Etapa 4: Dedicación – En esta fase se deben plantear ¿Cómo lo hacemos?

Una vez definidos los objetivos se deben gestionar los recursos necesarios para cumplirlos. La clave para desarrollar esta etapa con éxito es acordar los roles que cada miembro desarrollará.

Como Nora es abogada se encargará de formalizar la vecinal, mientras Don Romer intentará hablar con un viejo amigo para pedirle ayuda a la Municipalidad. María aprovechará su simpatía con los chicos del barrio para convencerlos de que ayuden con la limpieza del baldío.

Etapa 5: Realización – Aquí las preguntas claves son : ¿Quién, cómo, qué, cuándo?


Se comienzan a realizar las tareas poniendo en marcha lo planeado. La coordinación en la realización de las tareas es esencial en esta fase.

Aquí cada vecino actúa según lo acordado, se presentaron algunos contratiempos, como el trámite que se demoró un mes, pero con la ayuda del amigo de Don Romer se pudo avanzar.


Etapa 6: Alto rendimiento - En esta etapa no hay preguntas que resolver.

Cuando las etapas anteriores han sido resueltas satisfactoriamente y el equipo logra la dominación de los métodos que se requieren para la realización de las tareas, se encuentran preparados para ser más flexibles, es decir, cambiar o adaptar  los objetivos  al entorno en que se encuentran.

En esta etapa, las expectativas originales han sido superadas.

Finalmente, después de tanto trabajo la vecinal se constituyó exitosamente y la plaza será inaugurada el próximo sábado por Juan, el presidente de la vecinal.


Etapa 7: Renovación - Finalmente todo vuelve a empezar, en esta etapa nos preguntamos ¿Por qué seguir?

Un factor fundamental a considerar es el dinamismo de los equipos: los miembros cambian, se aburren, tienen nuevos intereses. Es por ello que llega un momento en que se preguntan por qué deberían continuar. Para hallar la respuesta deberán recomenzar las etapas explicadas anteriormente.

Todos en la vecinal están felices por la inauguración pero listos para empezar su próximo reto, ¿qué será esta vez? ¿Asfaltar las calles? ¿Poner semáforos y señalizaciones de niños jugando? ¿Se unirá algún otro interesado al equipo?

Todos los grupos transitan por estas etapas, por ello no se recomienda saltear ningún paso, ya que tarde o temprano deberán realizarse. Pero también se debe tener en cuenta que el modelo es una orientación, por lo cual no se debe intentar adaptar completamente el equipo al modelo.


Continuará...