20 de octubre de 2015

MODELO DE GESTIÓN DE EQUIPOS 2: Modelo de Tuckman

MODELO 2: Modelo de Tuckman

Hoy presentaremos un modelo de desarrollo de equipos propuesto en 1965 por el doctor Bruce Tuckman. 
Este modelo explica cómo se comportan y desenvuelven los equipos, y cómo, a medida que pasan por distintas etapas –formación, conflicto, normalización y desempeño- es preciso que el líder modifique el estilo de liderazgo.
Incluiremos también una quinta etapa –la de disolución- que Tuckman agregó en 1977 junto con Mary Ann Jensen.
A continuación describiremos cada una de las etapas que establece la teoría de Tuckman y desarrollaremos en cada una de ellas, un caso práctico de un equipo de fútbol.

Fase 1: FORMACIÓN

También se la denomina de preparación u orientación, es la etapa en la que el grupo comienza a conocerse y formarse.
Se caracteriza por: el interés de los miembros en destacarse y ser aceptado por los demás, las grandes expectativas e ilusiones, y al mismo tiempo, por sentimientos de inseguridad y ansiedad. Es habitual que los nuevos integrantes se pregunten ¿qué es lo que esperan de mí? ¿en dónde encajo?
Los miembros se focalizan en cumplir con la rutina y comenzar a organizar el equipo, intentando definir las tareas y responsabilidades de cada uno, aunque generalmente estas resultan poco claras. Es entonces cuando entablan las relaciones interpersonales a través de las cuales los integrantes comenzarán a conocer las personalidades e intereses de cada uno.
Aquí empiezan las dificultades, ya que es probable que los objetivos planteados sean confusos, la participación en la planificación sea baja, haya roles y responsabilidades superpuestos, etc.
Por esto en la primer etapa existe una alta dependencia en el líder en cuanto a guía y dirección. El líder debe promover la interacción entre los miembros, responder las preguntas acerca del propósito del equipo y ayudar a delimitar las responsabilidades individuales. Claramente esta etapa tendrá un estilo de liderazgo directivo.

Imaginemos a un equipo de fútbol profesional, en el que ingresaron dos jugadores en una pretemporada, por lo cual podríamos considerarla como la etapa de formación.
Los líderes naturales Juan (el mejor jugador del equipo) y Martín (el jugador más antiguo) son quienes se encargaron de integrar a los nuevos miembros, Iván y Francisco. Por su parte, Mariano el capitán de equipo –que es un líder formal- fue quien comenzó a establecer diversas actividades, entre ellas podemos mencionar los rituales de iniciación que realizaron: raparon a Iván y le gastaron una broma a Francisco.
Norberto es el entrenador, y por supuesto también es un líder formal, él es el encargado de establecer límites claros en cuanto a los horarios, forma de trabajo y normas mínimas de convivencia.
Al principio se relacionaban poco "fuera de la cancha", ya que recién se estaban conociendo y además el entrenamiento tenía una pesada carga horaria. Después de un corto tiempo, lograron establecer algunos vínculos sociales y, con la ayuda de Norberto, lograron superar esta etapa.
Como sólo se integraron dos miembros al plantel la evolución del equipo hacia la siguiente etapa fue más rápida, debido a que ya existían algunas ideas en cuanto a los objetivos de trabajo (está claro que no es lo mismo que ingresen 2 jugadores nuevos a que se renueve la mayoría del plantel).


Fase 2: CONFLICTO


A medida que se conocen los integrantes del equipo comienzan a surgir luchas de poder, por diversas cuestiones, entre ellas porque las expectativas de alguno de los miembros no se condicen con la realidad,  porque se sienten insatisfechos con su dependencia en la autoridad, por la existencia de choques por la personalidad de los miembros, o bien porque tienen distintas opiniones con respecto a cómo deben trabajar.
Todas estas cuestiones deben resolverse con rapidez, en caso contrario el conflicto y la confrontación pueden convertirse en un mal hábito del equipo, que derive en la desmotivación o, inclusive, en la renuncia de algún integrante. Por ello es fundamental que los individuos se enfoquen en sus metas para evitar que surjan distracciones causadas por las relaciones entres los miembros y por asuntos emocionales.
En esta etapa el líder actúa como coach, aclarando los roles y las responsabilidades, explicando los procedimientos y los límites, y fundamentalmente ayudando a la resolución de conflictos a través de la discusión abierta.
Volviendo a nuestro ejemplo, en la segunda etapa, el suceso más importante dentro del equipo de fútbol es la lucha de sus miembros por obtener una determinada posición. En este sentido Iván disputó el puesto de titular con Emanuel (un jugador experimentado que últimamente no ha se ha lucido en la cancha)
Las rivalidades no fueron exclusivas de Iván y Emanuel. Francisco, a pesar de haber asistido a todas las prácticas, se quedó en el banco de suplentes durante varios partidos amistosos;  lo cual generó cierto recelo con respecto a Martín, quien había faltado varias veces y aun así el entrenador lo puso de titular debido a su experiencia. Como Francisco no estaba conforme con esto, fue instando a todos los que estaban en el banco de suplentes a cuestionar al entrenador, lo que provocó cierta inseguridad en el interior del equipo. Esto, sumado a que Norberto no participó en todas las prácticas, por problemas personales, provocó una escasa comunicación con los jugadores, que agravó la fase de conflicto, ya que los deportistas no tenían claro que era lo que se esperaba de cada uno de ellos, dentro y fuera de la cancha.
Para remediarlo, el entrenador decidió charlar con cada uno de los integrantes con el fin de limar asperezas y conocer los distintos puntos de vista con respecto al desempeño del equipo.

Fase 3: NORMALIZACIÓN

La rápida superación -o el estancamiento- de la fase anterior dependerá del estilo y de la personalidad del líder y de las presiones que enfrenta el equipo para producir resultados. Cuanto antes se ponga el equipo en marcha para cumplir alguno de sus objetivos, más rápido saldrá de la etapa conflicto.
Esto es así ya que a medida que el equipo se organiza para la consecución  de los objetivos, se establecen sistemas y procedimientos adecuados, se confrontan los problemas de trabajo y se reconocen las habilidades de cada uno de sus miembros, logrando que se esclarezcan y acepten los roles y responsabilidades.
El hecho de realizar las tareas y compartir distintas vivencias traerá aparejado: la cohesión del equipo, la resolución de conflictos y resentimientos, el sentido de pertenencia, mayores niveles de confianza y creatividad, entre otros.
De esta manera se logra el acuerdo y consenso entre los miembros, quienes responden bien a la enseñanza del líder y lo respetan.
El líder comparte su liderazgo con el equipo y su rol principal en esta etapa es de facilitador y capacitador.
La unión y el compromiso de los miembros son fuertes, sin embargo se debe estar atento ya que los cambios pueden llevar a retroceder a la segunda fase.

Retornando a nuestro caso, el equipo de fútbol logró superar la etapa de conflictos gracias a la estrategia de Norberto.
En esta fase ya se ha conformado plenamente un equipo titular, que sólo se modifica en situaciones especiales; Y se establece una identidad de equipo que le permite ser reconocido frente a otros, como por ejemplo, "ser imbatibles como local", "ser un equipo defensivo", "definir los partidos en el último minuto", "los que tienen un buen ataque", etc. esto le permitirá diferenciarse del resto de los equipos. Nuestro equipo fue reconocido por definir los partidos en el último minuto.
Por otra parte lograron establecer y consensuar normas internas con respecto a la convivencia, sin intervención del entrenador. Por ejemplo estipularon que quienes lleguen tarde o hablen por celular en las concentraciones debían pagar una multa.
Además las charlas del grupo en esta etapa estaban íntimamente relacionadas con el trabajo futbolístico,  los progresos y las situaciones que, en conjunto, debían resolver; lo que implica que lograron focalizarse en el trabajo y que adquirieron una capacidad de autocrítica y una gran habilidad para resolver las dificultades que se generaron.


Fase 4: DESEMPEÑO


A partir de este momento, también conocido como de producción, el equipo trabaja sobre una estructura relativamente estable.
El arribo a este estadio estará relacionado en gran medida a las habilidades del líder, debido a que éste deberá ayudar a los miembros del equipo a identificarse entre sí para pasar a esta fase.
La misma se caracteriza por el entusiasmo en la participación, la creatividad y flexibilidad entre sus miembros.
El equipo tiene una visión compartida, están enfocados en lograr resultados y tiene un alto grado de autonomía con respecto del líder, quien ha delegado tareas y proyectos.
Si surgen problemas o tensiones interpersonales o si hay cambios en los miembros del equipo, es posible que el mismo vuelva a la fase de conflictividad y normalización; evitarlo es precisamente la tarea principal del líder en esta etapa.
En esta fase de producción y desempeño todos los miembros están inmersos en la consecución de las metas. En nuestro ejemplo esto se observó cuando dos jugadores suplentes ingresaron como titulares sin que se viera afectado el rendimiento del equipo, ya que todos lo miembros compartían la forma de jugar y los objetivos.
En otra ocasión, demostraron estar en la cuarta etapa, cuando todo el grupo se unió y defendió a Mariano ante el ataque de los medios por haber llevado a cabo una mala táctica en un partido crucial para el equipo.
Por otra parte, su avance se observó en el desarrollo de la autonomía: al encontrar la manera adecuada para resolver sus dificultades sin la presencia de Norberto.


Fase 5: DISOLUCIÓN


La quinta etapa consiste en la ruptura del equipo debido a que la tarea se completo exitosamente y se logró el objetivo, por lo que todos sus miembros pueden ir por diferentes rumbos hacia nuevas tareas satisfechos por haber alcanzado el objetivo. Desde una mirada organizacional es fundamental el reconocimiento y la sensibilidad frente a las vulnerabilidades de las personas, quienes pueden sentirse inseguros frente a los cambios.
También se puede llegar a esta etapa sin lograr los objetivos, debido a no poder solucionar los conflictos internos, o por cuestiones externas, como ser problemas financieros.
En el caso que estamos analizando cumplir con la meta de salir campeones no implica estar en la disolución, ya que este objetivo persiste en cada temporada, y el hecho que se agreguen jugadores no es motivo de disolución (pero sí los lleva, como hemos visto, a la etapa de formación).
En nuestro ejemplo el equipo de fútbol salió campeón, feliz de haber superado con éxito cada una de las etapas.
Esperamos que la herramienta que hemos visto hoy le sea útil en el desarrollo de su equipo.
Recordemos que lo fundamental de este modelo es, por un lado percibir la importancia de que el líder modifique su estilo de liderazgo según las etapas: comenzando con un estilo directivo, moviéndose hacia el coaching, luego participando y finalizando con la delegación casi independiente. Y por el otro lado comprender que el conflicto es inherente al desarrollo del equipo, por lo que no se debe temer a las dificultades que se presentan, lo esencial es poder distinguirlas para encontrar soluciones adecuadas. Como dice Mario Alonso Puig -experto en liderazgo y autor del libro Reinventarse - “La palabra crisis está asociada a emociones de tono negativo porque conlleva incertidumbre. Pero también puede leerse de manera positiva, en el sentido de que nos obliga a activar nuestra imaginación para buscar alternativas. Y eso puede dar como resultado la creación de nuevas realidades”.